miércoles, 3 de septiembre de 2008

El armario de Ferrán

¿Pedro Páramo hace llorar? ¿Y Anthony& the Johnsons? Que día de incertidumbre. ¿Soy un romántico? ¿Un romántico de esos del XIX que se movían por urbanismos neogóticos y laberintos de lápidas?
Pienso, y vuelvo pensar y solo pienso muerte. Veo escrito "muerte": mi garganta se ensancha, hago un puchero y noto la presión del agua salada en los ojos. leo "velatorio" y se me anuda la garganta. Muerte, muerte, muerte... Desafortunado tabú...
¿Hablamos de la muerte?No, no... no de la Muerte, sino de la tuya, de la mía, de la de tu novio, de la de tu madre, de la de mi padre... Ahhh de la de mi padre es fácil porque ya le ha llegado. Más incómodo es pensar en la muerte de los vivos. Pero aún así yo la pienso. Veo velatorios, pésames, coronas, ataúdes, ausencias que aplastan... y me veo solo, y me quedo solo. C'est la vie, bueno, c'est la mort
Si, yo me he imaginado muchas muertes, muertes que me hacen llorar, que me hacen temblar, muertes que me dejan indiferente...
¿No quieres que hablemos de la muerte de los tuyos?¿Hablamos de la muerte de los míos? A mi no me importa, no me gusta, pero no me importa. Hagámoslo. Hablemos del último suspiro de mi madre, de mis hermanos, de mis amigos, de mis amores... Puede ser hoy, puede ser mañana o puede ser nunca (puede ser que el mío llegue antes). Les veré en el armario de madera en el que cree Ferrán que está su abuelo (mi padre), armario que habré ayudado a elegir, igual que la fila del nicho en el que reposarán, vigilaré que la lápida no contenga errores ortográficos ni epitafios horteras, elegiré la esquela, o elegiré que no hay esquela. Les llevaré albahaca que me gusta como huele. Cerraré todos sus asuntos pendientes, iré al notario, al banco, al seguro y espero hacerlo con una sonrisa porque lo haré por amor. Como espero que alguien lo haga por mi.
Viva la vida!!!
Me voy a hacer un recado, si me deja Juan Rulfo

3 comentarios:

Eleni dijo...

Ante la muerte ¿qué importa lo que hayamos dicho o hecho o dejado de decir o hacer si al cabo de unos años nadie lo recordará ni habrá quedado ninguna huella? y si nada es importante no vale la pena entusiasmarse ni deprimirse ni preocuparse ni angustiarse ni esforzarse, a la larga nada merece la pena ...pero entonces qué vida es si no nos entusiasmamos, nos deprimimos, nos preocupamos...bien tenemos qué hacer y decir y decidir mientras vivimos porque si no vaya sin sentido es éste...ay qué lío ¿será que nos empeñamos en buscar sentidos donde no los hay? besos

Hembra Beta dijo...

Joder Capitán...

Empiezo a leer el post y me "descoyuntas", justo ahora que estamos enfrentando ese tema con una niña de 5 años. Porque va a ser mucho más pronto de lo que pensábamos. Porque ya hace preguntas y conexiones en esa cabecita.
Dices que no afrontamos el tema de la muerte, claro que no, es algo que antiguamente estaba en el día a día de los pueblos. Ahora lo hemos esterilizado.
Asumo un papel complicado pero importante. Un rol familiar que yo misma asumí no sé cuándo.

Yo ya elegí un epitafio.

ojal-a dijo...

Esto ya lo he contado pero... cuando estuve en Mexico lindo y queridoooooooo, una de las cosas que más me impacto, fue ver uno de los últimos cuadros que pinto Frida Khalo, era un bodegón bastante sencillo, e incluso un poco feo, que tenía una gran rodaja (también vale decir "tajada") de sandía sobre la que había escrito en letras negras muy grandes... VIVA LA VIDA.
Y eso es lo que hay que hacer ¿no?